| Hablemos... | |||
|
![]() El siglo XX nos hizo lectores de historietas y aunque ya a esta altura comprendemos sus códigos, es muy probable que no nos hayamos detenido a pensar en las características del género; en cómo la historieta se ubica frente a la cinematografía, al teatro o a la literatura, y aún frente a la plástica. Lo que pienso al respecto de ¿qué es historieta? y ¿cómo creo que debe hacerse?, es lo que iré desarrollando en los sucesivos números de esta Sección. Cuando se habla de historieta, la gran mayoría piensa en "dibujos", los menos en "argumento". La imagen se nos impone. Y no es equivocado si se tiene claro lo que significa "dibujo" en el original arte de la historieta. El dibujo reemplaza la palabra del novelista, del cuentista, y, por lo tanto, debe contar, narrar, decir. Muestra, sí, pero sólo para cumplir estas funciones. No es un dibujo que se encierra en su estética, sino que aún puede llegar a abandonarla en pos de esta tarea de decir. Por eso historieta es arte narrativo que combina, para serlo, textos y dibujos. Esta definición narrativa la entronca con la literatura aunque tome de la plástica todos los atributos posibles.
Veámoslo con un ejemplo. Análisis para verificar la cuestión narrativa Imaginemos a alguien en el instante crucial de tomar un arma y atentar contra su vida. Angustiado, resiste, al tiempo que una voz, desde el teléfono, intenta disuadirlo. ¿Cómo diríamos esto si fuera el fragmento de un cuento? Tal vez así: "El arma, sobre la mesa, hipnótica, gravita en la difícil decisión: de este lado la vida, del otro la muerte. Desde el teléfono, la angustiada voz se desespera por impedir la desesperada decisión." Adaptémoslo a historieta. Ahora el dibujo tendrá que encargarse de dar gran parte de toda esta narración literaria. Debe de lograr la misma fuerza y para ello transmitir la información y el clima dramático. Hay tres informaciones esenciales: el grito desde el teléfono, el rostro desesperado del protagonista (¡toda su actitud!) y el arma (que es el elemento más dramático y verdadera protagonista de toda la escena). No podemos colocar estas informaciones de cualquier manera dentro del cuadro, sino teniendo muy en cuenta que la imagen, al reemplazar el texto literario, obra como aquél, es decir, será "leída". Lo normal en nuestras lecturas es hacerlo de izquierda a derecha y, por lo tanto, dispondremos toda esta información siguiendo este sentido: hacia la derecha y de arriba abajo. Obsérvese el diagrama (Fig. 2). ![]() El arma es el punto hacia donde la vista es conducida y esto refirma nuestra apreciación anterior de que es el elemento más importante. En realidad, todo cuadro de historieta impone un sentido circular al lector, es decir, hará que su vista repita el camino varias veces, a gran velocidad, hasta aprehender la situación. Este ubicar las informaciones en orden y en los lugares significantes es el equivalente al "componer" de la plástica, con la diferencia que aquí el objetivo estético se subordina a la narración. Nuestra composición es narrativa. |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Copyright © 2006 Oswal. Todos los derechos reservados. |